Las balas dan en el blanco.


Dramaturgia: Laura Sbdar/: Actor:  Nicolás Goldschmidt/ Dirección: Laura Sbdar/ Asistencia de dirección: Elisa Carli/ Diseño de iluminación: Matías Sendón/ Diseño de sonido: Franco Calluso/  Diseño de vestuario y escenografía: Pía Drugueri/ Diseño de movimientos: Flor Piterman/Producción: Tamara Belenky/ Sala: Espacio Callejón, Humahuaca 3759/ Funciones: Viernes 22:30 hs / Opinión: Muy buena


Fotografía: Violeta Cappaso.

Una niña viaja con su hermana en colectivo, tienen un accidente, las llevan al hospital ¿Cómo habitamos los espacios en la niñez? ¿Cuál es la revolución que se sostiene cuando algo de ese momento no se pierde? En el escenario ternura, fantasía y también dolor. Una mirada que busca volver al pasado para transitar el presente. 

Bajo la dramaturgia y dirección de Laura Sbdar se presenta este unipersonal que comienza con un accidente y a partir de ahí juega con “el choque”. El choque de un sentimiento contra otro, el choque de una palabra contra otra, el choque de una imagen contra otra.

Nicolás Goldschmidt transita con versatilidad el desgarro que lleva a un sinfín de producciones imaginarias. Atraviesa los espacios, el cuerpo se pone al servicio de distintas producciones y con consistencia sostiene los diversos momentos bajo una iluminación intimista y envolvente diseñada por Matías Sendón. Una audiencia de fantasmas encarnados en enfermeras reciben a estas niñas carentes y desamparadas. La puesta indaga, posibilita preguntas y críticas.

La dirección de Laura Sbdar está pensada y lograda, se nota el trabajo de búsqueda para llegar a construir este mundo que se habita y deshabita permanentemente, somos sumergidos en lo conocido y rápidamente esto comienza a mutar. La distribución espacial es interesante y crea una dinámica que oscila entre desconcierto, conmoción y provocación pensada por Flor Piterman.

Para que el dolor no rompa hay que construir y para que esto ocurra hay que habitar la destrucción ¿Cómo construyo cuando la carencia es mi principio? Si la palabra vuelve como “narcótico”, las caricias se administran en suero ¿quién cura el dolor? ¿cómo me curo el dolor? ¿Es posible? La niñez aparece en una doble vertiente: como lugar asignado, como espacio tutelado y dirigido por otros y en su vertiente de posibilidad. Posibilidad de experimentación y frustración, de juego como motor de búsqueda y despliegue, de creación como desarrollo de la singularidad. Si esta última se sostiene en un mundo cargado de imperativos, de demandas y deberes, las balas dan en el blanco. Estas niñas tomarán la palabra y trazarán un camino para hacer su revolución. 

Autora: Guillermina Garzia.