“Siempre dos”.

Texto: Eva Halac/: Actores: Orlando Alfonzo, Guillermo Aragones, Juan Pablo Galimberti, Cristian Majolo, Mucio Manchini, Leonardo Murúa, Carlos Scornik / Dirección: Eva Halac/ Asistencia de dirección: Jennifer A. Woytkowski/ Diseño de iluminación: Miguel Solowej/ Diseño de vestuario y escenografía: Micaela Sleigh/ Música original:: Gustavo García Mendy Producción ejecutiva: Jennifer A. Woytkowski/ Sala: Timbre 4, México 3554 / Opinión: Buena

Gentileza: Sandra Cartasso/ M. Luján Sánchez Lazarte.

“Siempre dos, dos líneas de pensamiento porque se distrae el lector”. 

Un pasillo armado con vallas y cintas de peligro, la historia que transcurre y se cruza. Marionetas y operaciones. Un escenario cargado de opiniones que se disputan, de contradicciones que buscan un modo de sostenerse. 

 “Siempre dos” es también el modo que Eva Halac propone para contar un momento de la vida de Jacobo Timerman. La puesta, centrada en 1971, muestra el momento en que este hombre amado y odiado, debe negociar con el gobierno un modo que le permita sostener la continuidad del diario La opinión luego de quedarse sin pauta oficial. “Tenemos un diario para escribir. Un privilegio de pocos que no se puede desperdiciar” ¿Cómo se habitan las contradicciones?¿Cómo se transmiten los ideales? ¿Se es leal? ¿De quién es el poder?

Sobre la escenografía de Micaela Sleigh se desenvuelven dos realidades: la redacción del diario La Opinión por un lado y el rol del Estado por el otro. Los intérpretes, siempre dos, transitan este pasadizo donde abordan las contradicciones que presenta el poder, la grieta que divide pensamientos y posiciones.

Las actuaciones de Guillermo Aragonés (Timerman), Leonardo Murúa (Abrasha Rotemberg), Juan Pablo Galimberti (Julián Sorel), Mucio Manchini (Lanusse), Cristian Majolo (David Graiver), Carlos Scornik (Bustamante) y Orlando Alfonso (Félix Rodríguez) presentan diversas tonalidades. Cada uno aborda las contrariedades y las posiciones éticas a las cuales debieron enfrentarse. Los protagonistas se encuentran en encerronas. Redactores revolucionarios, militares bajo la amenaza del regreso de Perón, colaboradores que no son escuchados, un diario que toma posición y elige llegar al público ilustrado. Disputas de poder de dos que no lo tienen, la muestra de que el mismo es una ilusión.

El texto y la dirección de Eva Halac sostiene la tensión y las coyunturas que fueron parte de esta historia. Hay algunas situaciones donde parece querer plasmar el caos que habitaba ese momento. Una se da en el casamiento de la hija de Lanusse con  Roberto Rimoldi Fraga. Hay sonidos superpuestos y el escenario se convierte en un sinfín de pequeñas escenas. El uso de este recurso puede amenazar la armonía de la obra, provocando que el espectador abandone la trama en la que se encuentra. 

Esta representación teatral intenta recuperar y revisitar un punto de inflexión en la historia. Jacobo Timerman entre dos: el que quiso llegar al pueblo y el que creó un diario para que los ilustrados profundicen en su saber. Esta propuesta ¿de qué lado se encuentra?

Autora: Guillermina Garzia.