Opinión: Muy Buena.

Autora: María Marull / Elenco: Pilar Boyle, Julián Rodríguez Rona, Mercedes Moltedo, Julia Catalá / Dirección: María Marull/Sala: El Camarín de las Musas (Mario Bravo 960) / Funciones: sábados, a las 20 / Duración: 60 minutos

Foto gentileza Prensa Carolina Alfonso

Entrar a la sala del Camarín de las Musas me llevó automáticamente a mi pueblo. Al igual que  Celeste, Celina y Hernán yo también soy del litoral del país. 

El espacio está muy bien construido. El punto de fuga se encuentra en una habitación de hotel de la cual Celeste y Hernán son los propietarios. Al fondo están tendidas las sábanas que permitirán entradas y salidas. En un primer plano a la derecha, una pelopincho y a su lado un altar rodeado de ofrendas. A la izquierda un juego de jardín, lentejuelas sobre la mesa y que suenen los primeros acordes ¡la fiesta ha comenzado!

La historia transcurre en los festejos de La Pilarcita, una santa que concede milagros. Selva y Horacio deciden viajar de la ciudad a Corrientes para pedir por la salud de él.  La santa recibe muñecas como dádiva y Selva va a pedirle a Celeste que prepare la suya. Este acontecimiento lo cambiará todo.

Esta obra se centra en el encuentro y todo lo que viene con eso, que a veces es el desencuentro con lo que uno cree ser ¿Cuáles son las trampas que nos atan?¿Cuánto nos diferencia nuestro lugar de origen? 

Mercedes Moltedo es el personaje más entrañable y gracioso de la obra. Juega y verla jugar es hermoso. Se encuentra muy bien acompañada por Pilar Boyle que es la otra cara de esta dupla. 

María Marull se distingue en la dirección y la dramaturgia de esta puesta costumbrista, sencilla e inolvidable.

“A veces salgo a la calle y pienso que estoy muerta” nos dice Celeste, refiriéndose a aquello que no acontece. Tal vez el secreto está en crear una alternativa, en fundar la propia existencia.

Autora: Guillermina Garzia.