Autor y director: Mariano Tenconi Blanco. Intérpretes: Valera Lois, Lorena Vega. Voz en off: Cecilia Roth. Músicos en escena: Elena Buchbinder, Ian Shifres. Coreografía: Jazmín Titiunik. Diseño audiovisual: Agustina San Martín. Música original y dirección musical: Ian Shifres. Iluminación: Matías Sendón. Vestuario: Magda Banach. Escenografía: Ariel Vaccaro. Asistencia de dirección: Ana Schimelman Sala: Teatro Timbre 4, México 3554  Funciones: Martes 20:30 hs.

Opinión: Excelente


De lo único que tenemos certeza es de que nos vamos a morir, “todo es transitorio y sin embargo definitivo”.

 La vida extraordinaria es un homenaje a la literatura. Lo primero que el espectador escucha es la voz en off de Cecilia Roth que relata poéticamente el origen del universo, de la vida. La iluminación tenue y la música acompañan el clima del relato. De pronto se está dentro de la historia. En el escenario, como una fuente imaginaria que se proyecta cuando uno escucha un cuento por primera vez, Blanca Fierro y Aurora Cruz se presentan. Estas amigas que crecieron en “el fin del mundo”, trazan un mapa y revelan su diario íntimo y el momento en que como mujeres supieron para siempre quienes son.

Como autor y director, Mariano Tenconi Blanco se distingue. Todo lo dicho tiene un propósito y constituye un universo inagotable de imágenes, las cuales son ejecutadas por dos protagonistas que construyen una obra que se disfruta. Desde el inicio ponen al espectador a jugar con el pensamiento. Valeria Lois y Lorena Vega siguen demostrando en este trabajo la calidad y el compromiso actoral que tienen. Verlas en escena es conmovedor. Las sensaciones las atraviesan y hacen que el público circule por distintas emociones. Con sus personalidades avasallantes y una complicidad que cautiva, estas actrices ponen su cuerpo al servicio de las ideas que se trasladan una  y otra vez.

La escenografía de Ariel Vaccaro y el vestuario de Magda Banach completan la trama a la perfección, la cual está muy bien acompañada por la iluminación de Matías Sendón. Gran trabajo de los músicos en escena. Ian Shifres y Elena Buchbinder no solo son los responsables de acompañar los diversos momentos de la puesta sino que también tienen pequeñas intervenciones con las protagonistas. Jazmín Titiunik en coreografía construye movimientos generando que no haya repeticiones, todo sucede con naturalidad y genera una puesta muy equilibrada.

Blanca y Aurora se animaron a construir en base a riesgos y narran en sus escritos los distintos acontecimientos que fueron atravesando. Se conocieron en Ushuaia, se separaron cuando Aurora se radicó en Buenos Aires luego de casarse, construyeron vínculos por fuera del que ellas tenían y volvieron a encontrarse con un cariño intacto. En el fin del mundo empieza esta historia y en el fin del mundo termina. Aunque el fin es siempre un nuevo principio.

Autora: Guillermina Garzia.