Es actriz, profesora y directora de teatro. Le pedimos que nos responda nuestras Preguntas de cuarentena y se sumó automáticamente. Aquí tienen sus respuestas, que las disfruten:

¿Cuál es para vos el papel de la cultura en la situación actual?  

Creo que es lo que nos permite respirar a través de la máscara asfixiante. En estos momentos se manifiesta la importancia de las narraciones y el rol de la ficción en la existencia de las personas. Los relatos colectivos nos permiten comprender, imaginar y sensibilizarnos frente a lo que no conocemos. En todas las charlas con amigos, familia o compañeros -de las que participé en este tiempo de pandemia- nunca faltó el compartir qué estábamos  viendo, leyendo o jugando como una manera de acortar distancias y encontrar coincidencias. Ahora aparece como una certeza la importancia de la cultura en la sociedad y también se hace notar la precaria situación en que se encuentra, sobre todo en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, donde en los últimos años se han vaciado y achicado los espacios y los presupuestos de manera escandalosa. Se necesitan políticas culturales que defiendan nuestro cine y nuestra ficción cuando pase la urgencia sanitaria. Tengo fe en la voluntad del gobierno de que así sea.

¿Cuáles son tus recursos para sobrellevar el aislamiento?  

Lo llevo bien. Al principio me frustré, fue como duelar lo que no iba a poder ser. Antes de esto estábamos a punto de estrenar la obra Lo Escucho en el Teatro Metropolitan, con Jorge Suárez y el Puma Goity. Pasado ese momento empecé a aprovechar éste tiempo dentro del tiempo para retomar pendientes, dirigir a distancia y generar proyectos. También puedo disfrutar más tiempo con mi hija. Si bien extraño todo, me siento una privilegiada y me lo recuerdo todo el tiempo. La verdadera batalla está afuera, donde hay dolor, muerte, hambre y mucha gente enormemente valiente que le esta dando pelea a esto tan doloroso que nos toca vivir.

  ¿Qué obra artística podes recomendarle a nuestro público?

Fotografía: Catalina Bartolomé.

  Recomiendo dos ciclos en los que participé que me encantan: uno es Epistolar, un Podcast creado por Diego Jemio que rescata la literatura epistolar a través de artistas que le ponen voz a cartas de diferentes épocas y temáticas. Creo que recupera el valor de la palabra y permite conocer detalles de la vida privada de personajes históricos. Ahora el ciclo también se puede escuchar por YouTube. El otro es Leer en Casa, una iniciativa de Juan Parodi y Maxi Legnani en la que actores leen fragmentos de textos literarios desde sus cuentas de Instagram. Creo que es una manera de acercarnos e intercambiar materiales. Fue muy placentero hacerlo, la gente te dice que descubre que les da placer que les lean. Me parece valioso revalorizar a los narradores y volver a la infancia siendo adulto. Por otro lado celebro el fenómeno único de proliferación de links compartidos de cine. Sé que no se hacía por cuestiones de derechos de autor y regalías, pero pienso que pasada la pandemia se podría pensar en una instancia final del recorrido de las películas. Que una vez estrenadas queden en un sitio accesible y gratuito donde poder verlas. Sería una manera de que nuestro cine independiente tenga un público mayoritario.  

¿Cómo crees que va a continuar el teatro después de la pandemia?

El Teatro es un titán, sobrevive a todo. Yo estoy súper orgullosa de pertenecer a los llamados teatristas. Los que hacemos teatro somos guerreros que la peleamos hasta lo último. Creamos en situaciones de enorme orfandad económica y de gestión. Si no trabajamos, no comemos. Vivimos al día y cuando nos quedamos sin trabajo volvemos a cero. Esta pandemia es demoledora y viene a coronar nuestra ya fragilísima situación. Va a ser muy duro recuperarse pero a lo largo de la historia dimos ejemplos de lucha, como Teatro Abierto y Actrices Argentinas. Desde la primera semana se armó algo solidario, se empezaron a compartir los links de las obras grabadas y se cobró un dinero con gorras virtuales como si estuviéramos en función. Se creó un grupo de Profesores de Teatro Independiente -PIT- con el que estamos organizándonos para volver a dar clases con protocolos. Cultura y SAGAI hicieron censos para evaluar la situación del sector. El teatro siempre será presencial, eso no lo va a cambiar nada. Sí creo que ésto viene a enseñarnos que después de hechas las obras se pueden compartir como un bien cultural. Los empresarios privados pueden pagarnos algo de lo que recaudan y los teatros oficiales pueden tenerlo como un archivo visual de lo que se produjo. Deberíamos tener acceso a todas las obras filmadas del San Martín y del Cervantes para que los jóvenes artistas tengan referencias de estudio, para que no se olvide nuestro acervo cultural, para que la rueda gire.

Guillermina Garzia.