Opinión: Muy Buena

Autoría: Pompeyo Audivert/ Elenco: Pompeyo Audivert, Julieta Carrera, Juan Manuel Correa, Pablo Diaz, Fernando Claudio Khabie, Fernando Naval, Ivana Zacharski/ Dirección: Pompeyo Audivert y Andrés Mangone/Teatro: Centro Cultural de la Cooperación,  Av. Corrientes 1543 / Funciones: Viernes y Sábados a las 20:00 hs. Domingos a las 19:30 hs. / Duración: 85 minutos.


Gentileza foto Bernabé Rivarola

Las máquinas deseantes, las máquinas teatrales están en marcha. 

Pompeyo Audivert creó Trastorno a partir de una versión de “El pasado” de Florencio Sánchez. El texto es polifónico, siniestro en el sentido de algo que debería permanecer ignorado pero que se manifiesta. 

La obra cuenta una historia familiar signada por un suicidio y un secreto. Por momentos es un culebrón, pero lo que está latente es impactante. Pensar el texto es ir armando pieza por pieza un instrumento o desarmando pieza por pieza, el trabajo es igual de complejo.

En la puesta hay un espejo que cambia de lugar el cual muestra la multiplicidad de voces que convergen en escena. El espejo como ilusión de una imagen que se pretende sostener. El espejo como testigo del olvido. El espejo como un ojo que todo lo ve.

“Los ricos prefieren mantener en secreto las cuestiones centrales”

La obra en su reverso nos revela cómo se tejen los hilos de la historia, cómo somos marionetas de algo más poderoso. Nos muestra la indiferencia, la decadencia, las creencias de la burguesía, el lugar de los medios de comunicación, la relación entre opresores y oprimidos, los rumores, la mentira, la manipulación.

La dirección de Andrés Mangone y Pompeyo Audivert es impecable, todo lo que está presente en escena quiere decirnos algo. Los intérpretes se alimentan entre ellos y hacen un trabajo que se distingue, cada uno esta al servicio del otro. La música en vivo es valiosa para transitar los diversos climas de la historia.

Cuando aparece lo siniestro no es posible la memoria. Se hace necesario buscar una orientación, reclamar la palabra para así no repetir el ciclo. El espectador es testigo de una confidencia íntima que pretende ser una revelación.

Autora: Guillermina Garzia.